
"go Misioneros"
Evangelio según san Juan 10, 11-18
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí, como me conoce el Padre y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas, que no son de este redil; también a ésas las tengo que conducir y escucharán mi voz; y habrá un solo rebaño, un solo pastor. Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre.
Palabra del Señor
Oración
Señor, dame tu gracia para darme cuenta que tú estás realmente presente en todo momento de mi vida, que nunca me olvide que estás junto a mí y que eres el huésped de mi corazón. Dame tu gracia para ser dócil a tus inspiraciones, a tus sugerencias para identificarme contigo, para confiar plenamente en tu voluntad y tus designios, especialmente cuando son contrarios a mis puntos de vista. Transforma mi corazón para que sepa amar de verdad, desinteresadamente, para descubrirte en quien me humilla y ofende y para ser un reflejo de tu ternura para los más débiles y necesitados. Que María, nuestra Madre, me lleve siempre de la mano para caminar junto a ti.
Petición
Señor que vea en cada sufrimiento, en cada incomodidad, en cada contratiempo una oportunidad para corresponder a tu infinito amor por mí.
Meditación
"Yo soy el buen pastor". Esta afirmación es una de las más bellas del evangelio, pues refleja con muchísima claridad el corazón de Cristo. No fue sólo un título usado por Cristo para describir su misión, sino algo que llevó a cabo, de allí que sus primeros discípulos hayan resumido su vida con esta frase: "pasó haciendo el bien" (Hch 10, 38). Cristo pasa todavía por nuestras vidas haciendo el bien como hace dos mil años, Cristo sigue tocando a la puerta de nuestro corazón para que nos abramos a la conversión cómo lo hicieron Mateo, María Magdalena, el buen ladrón, Cristo sigue sufriendo su Via Crucis cuando nosotros lo ofendemos y no somos capaces de amar como Él, pero Cristo, también, se alegra hoy cuando ve al hijo pródigo regresar a casa porque Él es el buen pastor.
"Conozco mis ovejas y las mías me conocen a mí". Cristo nos ama porque nos conoce, porque nuestra grandeza y nuestra miseria no son desconocidas para Él, precisamente, porque nos conoce, vino a este mundo para salvarnos, porque nos conoce quiso quedarse en la eucaristía y dejarnos su perdón en el sacramento de la penitencia. Pero ahora nos debemos preguntar ¿Realmente conozco a Cristo? ¿Realmente lo conozco como el buen pastor? Que nunca nos olvidemos que Dios, que se ha revelado por Jesucristo, es Amor, es misericordia, comprensión y perdón.
Palabra del Señor
Reflexión
El profeta Ezequiel decía: Porque así dice el Señor Yavé: Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y las reuniré... Yo mismo apacentaré a mis ovejas y yo mismo las llevaré a la majada..., buscaré la oveja perdida, traeré a la extraviada, vendaré la perniquebrada y curaré la enferma... apacentaré con justicia. (Ez 34, 11, 15-16). Que este evangelio sea para nosotros una invitación a ser también los buenos pastores para con nuestros hermanos los hombres, que con sus nombres y apellidos se cruzan todos los días por nuestras vidas. Que realmente seamos ese bálsamo que sane sus heridas, que cure sus almas atribuladas por el dolor, la tristeza, el odio. Que les demos de comer manjares de eternidad con nuestra palabra y testimonio de cristianos auténticos. Que al final nuestras vidas se puedan resumir al igual que la de Cristo: Pasó haciendo el bien.
Propósito
Buscar reflejar a Cristo, Buen Pastor, preocupándome más por los demás que de mí mismo.
Diálogo con Cristo
Jesús manso y humilde de corazón has mi corazón semejante al tuyo. Que tú seas siempre mi modelo y mi guía a lo largo de mi vida, que siempre camine a tu lado y que nunca me separe de ti. Por último, te pido Señor que me des la fortaleza que necesito para ser tu apóstol que no se canse de gritar a este mundo que tú eres el único que da sentido a nuestras vidas, que tú eres el único que me conduce a la verdadera felicidad.
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El Amor de Dios
Tema I
El Amor de Dios
INTRODUCCION
Con frecuencia los hombres tienen ideas equivocadas acerca de Dios. Unos piensan que Dios no se preocupa del mundo que creó, pues parece vivir alejado de nuestras realidades. Otros se imaginan que Dios es un juez severo, que lleva estricta cuenta de nuestras culpas para castigarnos aquí en la tierra o cuando muramos.
Otros piensan que Dios existe y es bueno, pero que sólo debemos acudir a El cuando tenemos problemas insolubles, y que ya resueltos, podemos olvidarlo por completo. Hay otros que niegan la existencia de Dios; se llaman ateos.
ENSEÑANZA
Dios es Amor
Si leemos la Biblia, encontramos enseñanzas muy bellas acerca de Dios. De modo especial subrayamos la frase que escribió San Juan, en la primera de sus cartas, y que repite dos veces: "Dios es amor" (1Jn.4,8 y l6).
Esa palabra resume todo el misterio de Dios y su relación con nosotros. Dios es un misterio de amor: es un Padre amoroso, es un Hijo que por amor vino al mundo, es un Espíritu que comunica su amor a todas las criaturas.
Ese Dios nos ama. Por amor nos creó. El libro de la Sabiduría dice que si Dios hubiese aborrecido algo, no lo hubiera creado (Sab 11,24).
Dios es Padre
Para hacernos comprender el amor de Dios, la Biblia le da nombres familiares a nuestra experiencia, como: Padre, Madre, Esposo, Amigo, Pastor...
El nombre de Padre aparece en el Antiguo Testamento, pero fue Jesús quien más lo usó y quien enseñó a sus discípulos a decir la palabra "Abbá", que significa "papá", cuando fuesen a orar. Ser discípulo de Jesús es atreverse a dar a Dios el nombre de Padre, y a tutearlo confiadamente. También el amor de Dios se compara con el de una madre que es incapaz de olvidarse de los hijos que llevó en las entrañas.
Se puede comparar también ese amor divino, al amor de un esposo que está totalmente enamorado de su esposa, o al de un amigo que se sacrifica por su amigo, o al de un pastor que busca sus ovejas y no descansa hasta encontrarlas.
Un amor tierno y misericordioso
Si deseamos expresar cómo es el amor de Dios, no encontramos palabras para lograrlo a cabalidad; su amor supera nuestro vocabulario Podemos decir, como en el libro del Éxodo, que "Dios es misericordioso y clemente, tardo a la cólera, rico en amor y fidelidad" (Ex. 34, 6). O, como San Pablo, podemos exclamar que ese amor supera todas las dimensiones, y que nada nos puede separar de Él. Ese amor que Dios nos tiene es gratuito, pues Dios nos ama antes de que nosotros le amemos a Él. Como dice San Juan, "Dios nos amó primero" (1 Jn. 4,10) y nos hizo sus hijos. El deber elemental de un hijo es amar al Padre que le da la vida, oír sus palabras y hablarle expresándole sus necesidades y diciéndole su amor, su alabanza y su gratitud. Es lo que deseamos proponer a quienes estudien esta enseñanza: que lean la Biblia y que oren con devoción de hijos a su Padre y Creador.
LA REVELACION DE DIOS
Para profundizar el tema del amor de Dios, sugerimos meditar los siguientes textos bíblicos.
Isaías 43,1-4 a: Dice Yahvé, tu creador, Jacob, tu plasmador, Israel. No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo; si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás ni la llama prenderá en ti. Porque yo soy Yahvé tu Dios, el santo de Israel, tu salvador... Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo.
Isaías 49, 14-16: Dice Sión: Yahvé me ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí. ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque esas llegasen a olvidar, yo no te olvido. Míralo, en las palmas de mis manos te tengo tatuada, tus muros están ante mi perpetuamente.
Lecturas: (Juan 3: 16)
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1Jn.4: 8 - l6
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Sab 1:24
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Ex. 34: 6
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Is 43:1-4
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Is 49: 15,16
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Ef. 3:20
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Is 54: 6-1 0
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Ezequiel 34:11-16
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Oseas 11: 14
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Juan 3: 16-17
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Mt. 23: 37-38
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Romanos 8: 35, 38-39
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Mar. 1:1
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1ra Juan 10:19
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Rom 5: 8,20
CANTOS
En el cancionero "Gozaos en el Señor" hay muchos cantos sobre el amor de Dios. Sugerimos los siguientes: "Adelante con valor", "Dios es amor", "El amor del Señor es maravilloso", "Señor yo te amo", "Qué grande es mi Dios".
PARA PROFUNDIZAR
Hazte estas preguntas, que guíen tu reflexión:
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¿Quién es Dios para ti?
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¿Qué piensa la gente acerca de Dios?
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¿Cómo has experimentado el amor de Dios en tu vida?
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¿Oras con frecuencia?
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¿Qué palabras empleas cuando le hablas a tu Padre Celestial?
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¿Lees la Biblia y la meditas?
APLICACIONES PRACTICAS
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Ora diariamente.
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Aprende a rezar el Padre Nuestro.
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Asiste a un Grupo de Oración
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Compra la Biblia y léela asiduamente
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Descubre en el Evangelio de San Juan qué dice Jesús acerca del Padre Celestial.
QUESTIONARIO
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Los montes se correrán y las colinas se moverán, pero ________________________
De tu lado no se apartara y mi alianza______________________________, dice YHWH
Que tiene compasión de ti.
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Is. 51:10 b) Mar. 1:11 c) 1 Juan 10:19
